Leí esto en el diario, y como nosotros vivimos hace poco una situación similar

, no quise dejar de ponerlo en el foro:
El 17 de diciembre, Aroa A. decidió que su hijo de 7 años no iría más al colegio hasta que no le cambiaran de clase por la mala relación que mantiene con su tutora, a la que acusa de haber agredido a su hijo. Así se lo anunció a la dirección del centro, la Salle Comptal de Barcelona, y a la inspección educativa. Sendas cartas, con acuse de recibo, dejaban clara la intención de Aroa y sus peticiones, al igual que un burofax, con fecha 7 de enero, en el que reitera su petición por el "miedo que mi hijo tiene" a la profesora.
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El niño, de momento, no ha vuelto a la escuela y la dirección del centro asegura que el asunto está en proceso de instrucción por parte de la inspección y que el colegio no puede hacer nada para que el niño regrese a clase si la madre no quiere. El director del centro, Josep Maria Pons, niega cualquier agresión o situación anómala y argumenta que cambiar a los niños de clase cuando tienen diferencias con sus tutores no es la política del centro.
Aroa A. explica que su hijo, que repite 1º de Primaria por consejo de la anterior tutora, nunca había tenido ningún problema hasta este curso que empezó a quejarse de que la tutora de este año mantenía una actitud despectiva hacia él y hacia otros compañeros. "Mi hijo empezó a no querer ir al colegio", explica.
La madre mantuvo una entrevista con la tutora y ella se limitó a señalar que "mi hijo iba muy mal". Pocos días después, el niño fue castigado a no ir con sus compañeros a una excusión al Mercat de Santa Llucia "por hablar en clase". Aroa pidió entonces una entrevista con la jefe de estudios para exponer la situación.
Poco después, el niño salió del colegio diciendo que "la tutora lo había cogido del cuello, llevado a un rincón de la clase y le obligó a sentarse agarrándolo del brazo, sin soltarlo en ningún momento del cuello" por la nuca. Tras llevarlo al pediatra para que lo examinara, sin que le encontrara ninguna lesión, el niño le relató que había sido objeto de otras situaciones de zarandeos o sacudidas por parte de la misma profesora.
Tras otra reunión con el director y la jefe de estudios, en la que "negaron todos los hechos, diciendo que mi hijo mentía", la madre llamó a Educació y la dirigieron hacia inspección de zona.
Mientras, Aroa tuvo conocimiento de quejas de otros padres respecto a la misma tutora. El director del centro reconoce que el curso pasado hubo una queja de varios padres ante la inspección educativa, que quedó en nada, por la actitud de la profesora.
Aroa también ha acudido a la Oficina del Defensor del Menor y al Síndic de Greuges, sin que por el momento haya obtenido respuesta. Tampoco la tiene de inspección. El niño sigue en casa.
Desde la dirección de la Salle Comptal se insiste en que la ausencia del niño a clase es responsabilidad de la madre y que el centro no puede hacer nada. Educació, por su parte, asegura que el niño tiene que ir al colegio y que se está trabajando en el caso.
En los últimos días la madre ha recibido correos electrónicos de otras madres, a los que ha tenido acceso este diario, en los que le expresan su solidaridad y le relatan otras situaciones "humillantes" respecto a sus hijos. El centro asegura que no tiene conocimiento de tales actitudes. "Ya sé que tendré que cambiar a mi hijo del colegio", explicó Aroa.